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ASICS Novablast 6: qué cambia y para qué runners tiene sentido esperar al 1 de julio

ASICS Novablast 6: qué cambia y para qué runners tiene sentido esperar al 1 de julio

ASICS Novablast 6 ya es oficial y no llega como una simple actualización de color. La marca japonesa presentó el modelo el 29 de mayo de 2026 y confirmó su lanzamiento global para el 1 de julio de 2026. La novedad clave está en el antepié: por primera vez, la familia Novablast incorpora un pod de FF TURBO SQUARED, una espuma más reactiva que ASICS ya había usado en modelos de la familia BLAST más ambiciosos.

La pregunta útil para un runner popular no es si la zapatilla suena más espectacular en la ficha técnica, sino si cambia algo importante en el uso real. La Novablast siempre ha vivido en una zona muy atractiva: zapatilla neutra de entrenamiento diario, ligera para su nivel de amortiguación, con sensación viva y suficientemente versátil para rodajes, tiradas largas y algunos ritmos alegres. La sexta versión intenta reforzar justo esa identidad, pero también introduce matices que conviene entender antes de esperar, reservar o comprar unas Novablast 5 rebajadas.

Ficha rápida de la ASICS Novablast 6

  • Tipo de zapatilla: neutra de entrenamiento diario.
  • Lanzamiento global: 1 de julio de 2026, según ASICS.
  • Precio anunciado: 160 euros, según la nota oficial de ASICS EMEA.
  • Drop: 8 mm, según los datos recogidos por análisis técnicos independientes.
  • Altura: 41,5 mm en talón y 33,5 mm en antepié, de acuerdo con Doctors of Running.
  • Peso orientativo: 249 g en talla US 9 de hombre y 218 g en talla US 8 de mujer, según Doctors of Running.
  • Cambio principal: FF TURBO SQUARED en el pod de antepié, combinado con FF BLAST MAX.

Qué ha cambiado frente a la Novablast 5

ASICS mantiene la idea de una zapatilla cómoda, amortiguada y con un punto divertido, pero la sexta generación intenta añadir más respuesta en la zona del despegue. El cambio más visible es el trampoline pod del antepié con FF TURBO SQUARED. Traducido al lenguaje del corredor: la marca quiere que la parte delantera de la zapatilla devuelva más energía cuando empiezas a cargar el pie y a empujar.

El resto de la mediasuela sigue apoyándose en FF BLAST MAX, una espuma orientada a suavidad y confort. Esto crea una zapatilla con dos sensaciones bastante marcadas: más amortiguada y estable en la parte trasera, más reactiva en el antepié. Sobre el papel, esa combinación tiene sentido para rodajes largos en los que quieres protección, pero también algo de chispa cuando el ritmo baja.

También cambia la suela. ASICS introduce ASICSGRIP en el antepié para mejorar la tracción y favorecer un despegue más eficiente. No es un detalle menor: una de las quejas habituales en muchas zapatillas de entrenamiento muy amortiguadas es que pueden sentirse torpes o poco seguras cuando el asfalto está húmedo, cuando hay giros o cuando el corredor acelera. Más agarre delante debería ayudar precisamente en esa fase final de la pisada.

La parte superior también se ha refinado con un mesh técnico más adaptable y transpirable. No parece el titular más llamativo, pero para una zapatilla de mucho kilometraje semanal puede ser decisivo: si el ajuste falla, da igual lo buena que sea la espuma.

Cómo puede sentirse corriendo

La lectura más interesante llega al comparar el mensaje de ASICS con las primeras pruebas independientes. La marca habla de más rebote, más energía y una experiencia más dinámica. Doctors of Running, tras probar el modelo, confirma que el antepié se siente más vivo, pero también advierte de una transición de talón algo brusca para algunos corredores y de un ajuste que puede sentirse ligeramente corto por el acolchado del collar.

Eso no convierte a la Novablast 6 en una mala zapatilla; la coloca en un terreno más concreto. Puede gustar mucho a quien aterriza de mediopié o antepié, a quien busca una zapatilla diaria con rebote delante y a quien ya disfrutaba de las Novablast más elásticas. En cambio, algunos talonadores muy marcados podrían notar una transición menos fluida que en modelos más clásicos.

La clave está en no confundirla con una supershoe de competición. No tiene placa de carbono ni está pensada para sustituir a unas zapatillas de maratón rápidas. Su sitio natural sigue siendo el entrenamiento: rodajes, tiradas largas, días cómodos y sesiones moderadas en las que quieres proteger las piernas sin sentir una zapatilla pesada.

Para qué runners tiene más sentido

La ASICS Novablast 6 puede encajar especialmente bien con cuatro perfiles:

  • Runners que quieren una única zapatilla fiable para acumular kilómetros semanales sin irse a modelos de máxima estabilidad.
  • Corredores neutros que buscan amortiguación generosa, pero no una sensación apagada.
  • Usuarios de Novablast 4 o Novablast 5 que quieren una versión con más respuesta delante.
  • Runners que hacen rodajes largos y algunos progresivos, pero reservan las zapatillas con placa para competir.

También puede ser una opción interesante para preparar media maratón o maratón si el corredor ya tiene una zapatilla de competición separada. En ese caso, la Novablast 6 funcionaría como herramienta de volumen: la que usas la mayoría de días, no necesariamente la que eliges para el dorsal.

Quién debería probarla con más calma

Hay varios perfiles que deberían probarla antes de comprar a ciegas. Si necesitas soporte muy claro contra la pronación, quizá encajen mejor modelos de estabilidad. Si eres muy sensible al ajuste en la zona de los dedos, conviene revisar talla y espacio delantero, porque las primeras pruebas hablan de una horma que puede sentirse algo corta. Y si aterrizas fuerte de talón y prefieres transiciones muy suaves, la geometría de esta versión podría no ser tu favorita.

Otro punto importante: si encuentras la Novablast 5 con buen descuento y sabes que te funciona, la decisión no es automática. La Novablast 6 trae mejoras reales, sobre todo en antepié y agarre, pero la versión anterior sigue siendo una zapatilla muy sólida para entrenamiento diario. Para muchos corredores, el mejor modelo será el que encaje mejor en el pie y en el presupuesto, no el más nuevo.

¿Esperar a la Novablast 6 o comprar la Novablast 5?

La respuesta depende de lo que eches en falta en tu zapatilla actual. Si buscas más rebote en el antepié, mejor tracción y una sensación algo más moderna, tiene sentido esperar al 1 de julio. Si necesitas reemplazar ya unas zapatillas gastadas, corres sobre todo a ritmos cómodos y encuentras una Novablast 5 muy rebajada, no hay una razón editorial honesta para decir que debas ignorarla.

Donde la Novablast 6 parece más prometedora es en el corredor que quiere una zapatilla diaria con algo de nervio, capaz de aguantar muchos kilómetros sin sentirse aburrida. Donde genera más dudas es en quienes necesitan una transición de talón extremadamente suave o un ajuste muy amplio delante. La tecnología nueva importa, sí, pero la comodidad real sigue mandando.

Conclusión

La ASICS Novablast 6 es una actualización relevante porque toca dos áreas que sí importan al runner: respuesta en el antepié y agarre. No parece una revolución total, pero tampoco una renovación menor. ASICS intenta mantener el carácter de zapatilla diaria popular y añadirle una sensación más viva cuando el corredor empieza a empujar.

Para runners neutros que quieren una zapatilla de entrenamiento versátil, cómoda y con cierta energía, será una de las novedades más interesantes del verano de 2026. Para quienes ya tienen una Novablast 5 felizmente domada, la compra dependerá menos del hype y más de una pregunta sencilla: ¿quieres más rebote delante y mejor agarre, o prefieres aprovechar una versión anterior que ya sabes que funciona?