Si llevas tiempo corriendo, seguro que has oído hablar de las super zapatillas, las placas de carbono y de si ciertas zapatillas son “legales” o “ilegales” en competición. Desde noviembre de 2024, las nuevas normas de zapatillas de World Athletics ya están plenamente en vigor y en 2025 siguen marcando el rumbo del material que se puede usar en carreras oficiales.
En este artículo vamos a traducir ese reglamento técnico a un lenguaje claro, para que sepas exactamente:
- Qué límites de suela y tecnología se aplican en pista y en ruta.
- Qué diferencia hay entre unas zapatillas “aprobadas” y otras “ilegales”.
- Cuándo te afecta de verdad como runner popular… y cuándo no.
- Cómo revisar tus zapatillas actuales y elegir las próximas sin miedo a equivocarte.
1. Qué ha cambiado exactamente en la normativa de zapatillas
World Athletics lleva años regulando las zapatillas de competición, pero el gran punto de inflexión fue simplificar los límites de la suela y endurecer el control de los modelos autorizados. Desde el 1 de noviembre de 2024 rige un marco más estricto que afecta a todo el atletismo de alto nivel.
1.1. Límites de grosor de la suela: 20 mm en pista, 40 mm en ruta
Las normas actuales giran en torno al llamado stack height, es decir, el grosor máximo de la suela:
- Pista (track & field): límite general de 20 mm de grosor de suela para todas las pruebas en pista. Algunos documentos previos manejaban 20–25 mm según la distancia, pero el objetivo final es un límite único de 20 mm para simplificar y evitar “súper clavos”.
- Ruta (carreras en carretera): se mantiene el límite de 40 mm de grosor máximo para zapatillas de maratón y otras pruebas en ruta. Esto afecta sobre todo a las super zapatillas con espuma muy alta y placa de carbono.
Cualquier zapatilla que supere esos límites en una prueba que siga el reglamento de World Athletics es ilegal para élite, aunque pueda seguir vendiéndose al público general.
1.2. Placas de carbono, número de placas y prototipos
Además del grosor de la suela, hay restricciones sobre la tecnología interna:
- Solo una placa rígida (o sistema similar) por zapatilla. Nada de combinar varias placas apiladas para ganar más efecto palanca.
- Nada de prototipos secretos: las zapatillas deben estar disponibles para el público en un plazo mínimo antes de poder usarse en grandes campeonatos. Se acabó competir con modelos que nadie puede comprar.
Por eso, algunos modelos muy “extremos” que ves en redes —con más de 40 mm de suela o varias placas— se comercializan abiertamente como zapatillas “no válidas para competición oficial”, pensadas para entrenar o para quienes no aspiran a podios.
1.3. Lista de zapatillas aprobadas por World Athletics
Para las competiciones del máximo nivel, existe una Lista de Zapatillas Aprobadas por World Athletics. Los modelos que compiten en Juegos Olímpicos, Mundiales o carreras que puntúan para ranking mundial deben aparecer en esa lista y cumplir todos los requisitos técnicos.
Esto no significa que todo lo que no está en la lista sea “malo”, pero sí que, si apuntas a pruebas de alto nivel, interesa comprobar que tus zapatillas están homologadas.
2. Super zapatillas, placas de carbono y stack height: conceptos clave
Las normas no han aparecido de la nada. Son la respuesta a una auténtica revolución tecnológica: las super zapatillas con espumas muy ligeras y reactivas combinadas con una placa de carbono que aumenta el retorno de energía y mejora la economía de carrera.
En los últimos años, casi todos los récords del mundo en distancias de 5 km a maratón se han logrado con este tipo de zapatillas. Grandes medios especializados y generalistas han explicado cómo funcionan estas placas y por qué permiten correr más rápido con menos gasto energético, especialmente en distancias largas.
- Placa de carbono: actúa como una “palanca” que hace más rígida la zapatilla y favorece una transición de la pisada más eficiente.
- Espuma de alta respuesta: materiales muy ligeros y elásticos que devuelven más energía en cada zancada.
- Stack height alto: más milímetros de espuma entre el pie y el suelo, lo que aumenta la amortiguación y el efecto rebote… pero también el riesgo de inestabilidad si se exagera.
Todo esto tiene un impacto real en el rendimiento, pero también abre debates sobre equidad, seguridad y accesibilidad del material para todos los atletas.
3. Por qué World Athletics ha endurecido las reglas
World Athletics se ha visto obligada a actuar porque el calzado podía convertirse en una ventaja tecnológica excesiva. En los años más intensos de la “guerra de las zapatillas”, cada temporada aparecían modelos con más espuma, más placa y diseños cada vez más agresivos.
- Equidad deportiva: si una marca lanza una zapatilla que mejora el rendimiento de forma desproporcionada y solo un puñado de atletas tiene acceso a ella, el resultado en la pista deja de depender principalmente del entrenamiento.
- Seguridad: suelas muy altas y blandas pueden volverse inestables, especialmente en curvas cerradas de pista o en bajadas rápidas en ruta. Algunos casos de lesiones y caídas han puesto el foco en este riesgo.
- Control del “dopaje tecnológico”: se trata de poner límites claros a la tecnología sin impedir la innovación, algo similar a lo que se hace con los trajes en natación o con el material en ciclismo.
El resultado es un equilibrio: se aceptan super zapatillas con placa de carbono y espumas avanzadas, pero se marcan límites nítidos en grosor de suela y diseño.
4. ¿Esto afecta de verdad a los runners populares?
Aquí viene la gran pregunta: si no eres atleta profesional, ¿de verdad tienes que preocuparte por estas normas?
La respuesta corta es: depende del tipo de carreras en las que participes y de tus objetivos.
- Te afecta más si…
- Corres en pruebas que forman parte de grandes circuitos internacionales o campeonatos oficiales.
- Aspiras a marcas muy relevantes (mínimas, podios, premios en metálico) donde el cumplimiento estricto del reglamento puede ser revisado.
- Eres atleta federado y compites con licencia en pista o en ruta bajo normativa nacional e internacional.
- Te afecta menos si…
- Tu perfil es de runner popular que participa en carreras locales o regionales sin controles exhaustivos de material.
- No estás luchando por puestos de podio y la organización no revisa las zapatillas en la salida o meta.
En la práctica, muchas carreras populares no revisan el calzado de forma sistemática, especialmente en la parte media y final del pelotón. Pero eso no significa que podamos ignorar el reglamento: si un día te metes en una prueba importante o aspiras a un resultado serio, conviene que tus zapatillas estén dentro de los límites.
5. Cómo saber si tus zapatillas cumplen la normativa
Afortunadamente, no necesitas un laboratorio en casa para comprobar si tus zapatillas pasan el “control antidopaje” tecnológico. Sigue estos pasos:
- Busca el modelo exacto en la web del fabricante. La ficha técnica suele incluir el grosor de la suela (stack height). Si no aparece, a veces lo indican en notas de prensa o reseñas especializadas.
- Comprueba el tipo de zapatilla:
- Si es una zapatilla de ruta, verifica que su stack height no pasa de 40 mm.
- Si es una zapatilla de pista (clavos o “spikes”), el límite es mucho más estricto: 20 mm.
- Confirma si lleva una o varias placas. La mayoría de marcas explican si el modelo tiene placa de carbono y dónde está situada. Si se vende con varias placas o sistemas similares apilados, es muy probable que no sea apta para élite.
- Consulta la lista de zapatillas aprobadas. Si vas a competir en pruebas importantes, merece la pena buscar tu modelo en la lista oficial de World Athletics o en los resúmenes que hacen medios especializados.
- En caso de duda, pregunta a la organización. Si tienes una carrera clave en el calendario, escribir a la organización para preguntar por las normas de calzado puede ahorrarte sorpresas desagradables el día D.
Como norma general, la mayoría de zapatillas de entrenamiento y muchas super zapatillas de marcas grandes ya están diseñadas para cumplir las normas en sus versiones “de competición oficial”. El problema aparece sobre todo con modelos muy extremos pensados para entrenar o para uso recreativo.
6. ¿Tiene sentido usar zapatillas “ilegales” si no eres élite?
En paralelo a las normas, ha surgido un fenómeno curioso: zapatillas que superan los límites oficiales pero se venden con éxito entre corredores populares, especialmente en ultras, entrenamientos largos o contextos donde no hay controles de material.
¿Es buena idea entrenar o competir con ellas si tú no estás sujeto a un reglamento estricto? Algunos puntos a valorar:
- Comodidad vs estabilidad: más espuma suele significar más confort en tiradas muy largas… pero también más riesgo de inestabilidad, especialmente si corres por asfalto irregular o en bajadas pronunciadas.
- Rendimiento: en corredores bien adaptados, las suelas muy altas pueden permitir mantener un ritmo cómodo más tiempo, pero el beneficio real es muy individual. No todos responden igual a la misma zapatilla.
- Lesiones: cambiar de golpe a una zapatilla muy alta y blanda con placa puede modificar las cargas sobre tu pie, tobillo y rodilla. Si tu técnica no está adaptada, puedes abrir la puerta a molestias en gemelos, tendón de Aquiles o mediopié.
- Coste y durabilidad: muchas super zapatillas (legales o no) tienen una vida útil relativamente corta y un precio elevado. No son la mejor opción como zapatilla “todoterreno” para todo el año.
La recomendación más sensata es reservar las zapatillas más agresivas —legales o no— para entrenamientos clave y carreras concretas, alternándolas con modelos de entrenamiento más estables y duraderos.
7. Cómo usar tus super zapatillas con cabeza
Si ya tienes unas super zapatillas (legales) o estás pensando en hacerte con unas, esto es lo que puedes hacer para aprovecharlas sin poner en riesgo tu salud ni tus resultados:
- Introducción progresiva: no pases de cero a todo con ellas. Empieza usándolas en:
- Unas pocas series a ritmo de competición.
- Algún rodaje controlado de 20–30 minutos a ritmo vivo.
- Alterna con tu zapatilla de diario: mantén el grueso del volumen semanal con modelos más estables y amortiguados, y reserva las super zapatillas para días de calidad y carreras.
- Escucha las señales de tu cuerpo: si notas molestias nuevas en mediopié, gemelos o tendón de Aquiles, reduce el uso de estas zapatillas y revisa técnica y carga de entrenamiento.
- Elige el modelo según tu tipo de prueba: no es lo mismo un 5K explosivo que un maratón. Algunas zapatillas funcionan mejor a ritmos muy altos y otras brillan en ritmos de maratón.
Recuerda: las zapatillas pueden ayudarte a exprimir tu forma física, pero no la sustituyen. La base sigue siendo un entrenamiento bien estructurado, descanso suficiente y una buena estrategia de carrera.
8. Checklist rápido antes de tu próxima carrera
Para cerrar, aquí tienes un checklist sencillo que puedes revisar la semana antes de tu próxima competición:
- ✔️ Sé qué modelo exacto de zapatillas voy a usar y he comprobado sus características en la web del fabricante.
- ✔️ Si compito en pista, mi zapatilla de clavos no supera los 20 mm de grosor de suela.
- ✔️ Si compito en ruta, mi zapatilla no supera los 40 mm y no lleva más de una placa rígida.
- ✔️ He usado estas zapatillas en varios entrenamientos a ritmo de carrera y sé cómo responde mi cuerpo con ellas.
- ✔️ Si la carrera es importante (mínima, campeonato, gran maratón), he verificado que el modelo está aprobado para competición en la normativa o con la organización.
Con este marco claro sobre las nuevas normas de zapatillas de World Athletics, puedes tomar mejores decisiones de compra, evitar sorpresas en la línea de salida y, sobre todo, centrarte en lo que realmente importa: disfrutar cada kilómetro.